Nuestros pies

El cuerpo humano es un instrumento ingenuoso. Si tan solo nos limitamos a observar el aparato locomotor nos damos cuenta que es un conjunto asombroso de esqueleto, musculatura, ligamentos, tendones, nervios y vasos sanguíneos que cooperan en perfecta harmonía para que podamos caminar, brincar, bailar. Sin tener que pensar en ello. Son muchos los factores que pueden comprometer este equilibrio perfecto.

Las complicaciones pueden ocurrir en cualquier momento. Antes de nacer, al momento de nacer o después, en el transcurso de la vida.

Antes del nacimiento el bebé está sometido a influencias que le pueden afectar en su desarrollo. Es el caso cuando hay abuso de alcohol, el uso de ciertas medicinas. Pero también condiciones genéticas etc. Un bebé puede nacer con pie equino, o con síndrome de Down para mencionar algunas condiciones muy conocidas.

Durante el parto pueden ocurrir complicaciones que afectan al funcionamiento del sistema nervioso cual en su turno manda órdenes a la musculatura. La oportunidad de caminar en futuro puede ser comprometida.

Muchas Enfermedades y condiciones tienen sus consecuencias para los pies o la marcha. Pensamos en artritis reumatoide, parálisis infantil, esclerosis múltiple, esclerodermia, diabetes, derrame cerebral y muchas más.

Accidentes pueden ocasionar mucho daño a las estructuras esenciales de los pies. Aún rescatado, el pie puede ser deforme o quedar con pérdida de funciones.

Aspectos de la vida en general pueden afectar a nuestros pies: sobrepeso, estar parado gran parte del día, la vida sedentaria etc.

Y por último, también el mismo calzado puede ser la causa de problemas en los pies. La altura del tacón, el modelo de la punta, los materiales, cada uno de estos aspectos puede afectar al pie.

Los problemas que vemos en los pies pueden ser ligeros hasta graves. Para ligeros problemas podemos lograr mucho alivio con remedios sencillos: a veces una simple orientación en el calzado basta para que ya no batalle con sus pies. En otros casos las plantillas individuales o modificaciones en la suela o el tacón del zapato son la solución. Si el problema no es controlable con estos remedios un calzado 100% personalizado puede ayudar.